lunes, 21 de marzo de 2016

La muerte del médico

31/10/2015

Quienes ejercemos el “arte de curar” convivimos con la vida y la muerte, “una línea delgada” suele decirse en las calles, pero en realidad significa un gran surco bastante difícil de transitar para quienes tenemos la responsabilidad de comunicar, contener y acompañar.



Para el joven profesional médico, como para el más experimentado, la muerte sigue siendo un tema difícil de abordar, más de una vez se opta por la despersonalización y alejarnos de la situación casi como meros expectantes evitando cualquier emoción, ajenos al dolor del otro, pero en realidad, ausentes del nuestro.
En el sexto encuentro del proyecto de “Fortalecimiento de Equipo de Residencia”, abordamos la mentada “Muerte Digna” transitando desde los párrafos de la Ley Nacional 27.742 –ley que aborda los derechos de las y los pacientes y sus familiares frente a lo irreversible e inevitable del fin de la vida, como los deberes que corresponden al profesional de la salud.- hasta poner el cuerpo en una dinámica vivencial guiada por la Psico-Oncóloga Lic. Florencia Peña.
Tener empatía con el que transita la agonía y el sufrimiento es parte de lo que se exige al profesional médico, pero ganar las herramientas necesarias para ese acompañamiento no suelen estar contempladas en la formación médica tradicional. ¿Qué sienten nuestros pacientes cuando se les comunica un diagnóstico terminal?, ¿Qué sentimos nosotros?, ¿Cómo hacerlo de la mejor manera?, así, en una dinámica vivencial médicas y médicos recibieron sobre sus espaldas el diagnóstico irreversible, transitaron en compañía de familiares y del equipo de salud, hasta los últimos pasos que, tal vez, sean para todos el gran misterio. Una jornada llena de significados con respuestas atravesadas por las experiencias personales, allí en lo más íntimo aparece la respuesta empática, esa que nos iguala.


Profesionales capaces de dispensar cuidados a los enfermos en situación terminal, son una necesidad creciente en nuestro medio y poder colaborar con nuestro equipo de residencia es un honor.  Para finalizar mi agradecimiento a la Lic. Florencia Peña por compartir nuestro taller y su invaluable aporte a nuestra capacitación y desde ya alentamos la formación del equipo interdisciplinario de paliativos que es una gran deuda del sistema público de salud con nuestra población.


Enfoque en los cuidados paliativos

En busca de sumar estrategias de abordaje se realizó en convenio con la Dirección de Atención Primaria del Ministerio de Salud, a cargo de la Dra. Luisa Páez y nuestra Residencia de Clínica Médica, y se formalizó el curso de “Cuidados Paliativos y Enfermedades Oncológicas en el Primer Nivel de Atención”, que forma parte de las estrategia nacional de Terapéutica Racional en Atención Primaria de Salud del Programa REMEDIAR.
Esta capacitación contó con tres encuentros teóricos de modalidad taller con un examen final, que estuvo  a cargo de la  Dra. Claudia Gelvez, y son certificados por la Universidad Católica de Cuyo y el Ministerio de Salud de la Nación.  

martes, 15 de marzo de 2016

La Misión del Residente

26/09/2015

Superar el modelo médico del siglo pasado sigue siendo un desafío y resulta fundamental generar estrategias que permitan al médico en formación experimentar –y ser consiente de ello- las bondades que implican el trabajo en equipo.


“Trabajo en equipo” parece un término fácil al que todos podemos intuir y que suele ser de uso obligatorio en cualquier discurso de jefatura, pero ¿Realmente entendemos el concepto? Y lo que es más importante ¿Somos capaces de implementarlo?, para abordar esta dimensión no basta con la biología y debemos ser capaces de tomar herramientas que provienen de las ciencias sociales. Así resulta fundamental entender el paradigma social que implica brindar salud y reflexionar en el campo de las ideas - o ideales- acerca de que tipo de equipo debemos conformar.
El “sentido común es el menos común de los sentidos” dijo alguna vez Tomás de Aquino, es que suponer que todas y todos los integrantes del equipo de salud piensan lo mismo o quieren lo mismo es una ingenuidad, al igual que pensar que podemos lograr tal uniformidad. Se preguntarán entonces si el trabajo en equipo es entonces una utopía más, pero por suerte sobrarán ejemplos para describir las bondades de tal práctica.
El trabajo en equipo no se decreta, se practica y se construye, pero supone un riesgo para las estructuras verticales y jerárquicas del anquilosado sistema hospitalario, ya que requiere de solidaridad e instancias de “co-laboración” y “co-peración”, que conviven con una dinámica de consecución de objetivos previamente pautados, no con menos tensiones, pero con una distribución uniforme del poder y la información, es decir, tiende a la horizontalidad. Por ahora, podremos contentarnos con complementar las estructuras verticales tradicionales con prácticas “participativas” o “inclusivas” que de a poco van dando forma al nuevo paradigma de salud, más humano para algunos, pero no podemos desconocer que la jerarquía y el poder no dejan de ser muy humanos también.
Es un placer compartir utopías con un grupo de jóvenes médicos residentes y más todavía implementar prácticas que superen la individualidad en pos de una construcción colectiva, allí donde todavía hay utopías y prácticas flexibles.

Poner el cuerpo


En Jornada taller se propuso a las y los médicos residentes del Servicio de Clínica Médica del Hospital Dr. Marcial V. Quiroga, que se apropiaran de un sitio ajeno en un espacio habitual y familiar –aunque parezca contradictorio no lo es- , por suerte nuestra unidad hospitalaria cuenta con grandes jardines que son la cotidianidad de nuestro lugar de trabajo, pero que son ajenos a cualquier otra ocupación o práctica que escape de los “cánones médicos tradicionales”, así comenzamos la tarde movilizando un poco el cuerpo y recorriendo nuestra biología con movimientos de articulaciones y estiramiento en aquél jardín rodeado de las ventanas del internado de nuestros pacientes, “¿Qué pensarán nuestros pacientes? ¿Nos verán como locos?” murmuraban algunos, así quedaba al descubierto una dinámica internalizada sobre lo que esperamos nosotros mismos del “médico”, es decir esa máquina autómata que sólo resuelve problemas biológicos y de respuestas concretas desde un pedestal, parecía caerse a pedazos en cada movimiento para dar lugar a un “ser médico”, ¡Sí! recobrábamos nuestra corporalidad e integralidad nada más y nada menos que en nuestro lugar de trabajo, allí donde queremos generar salud.


Poner el corazón


Continuando con la dinámica escribimos en papelitos virtudes que reconocíamos de nuestros colegas y también virtudes que reconocíamos en nosotros mismos y como era de esperarse era muy difícil reconocer las virtudes propias ya que no estamos acostumbrados a que se las fomente o destaque. A partir de esto último, cabe reflexionar que es imposible poder generar un equipo si no somos capaces de reconocer tanto las fortalezas y debilidades propias y ajenas y ponerlas en común.

Poner la mente… en función del cuerpo y el corazón


Para finalizar era necesario saber ¿A dónde queremos llegar?, nos reconocimos como personas y como compañeros de trabajo, pero todavía no somos un equipo… para serlo necesitábamos la quimera, la meta que complementa a la individual y nos permite pasar del “yo” al “nosotros”. Allí es donde aparece la Misión y Visión colectiva y por supuesto el ideal. “¿Podemos construir un residente ideal? ¿Cómo sería? Y la ¿Residencia ideal? ¿Podíamos mejorar la nuestra?”, en grupos se fue construyendo esa escala de “valores” compartida o esperada para por último generar la “Misión” de los residentes de Clínica Médica del Hospital Dr. Marcial V. Quiroga”.



Nuestra Misión 

“Promover la excelencia en la atención hospitalaria construyendo un equipo de profesionales formados integralmente en valores humanos y conocimientos científicos, basados en el respeto de los derechos de nuestros pacientes, capaces de brindar un servicio equitativo a toda la población.”

Los médicos residentes pudieron al terminar contrastar su misión y visión con la redactada por la gestión administrativa de la institución y destacaron la importancia de incluir las palabras: equipo, formación integral, persona, equidad y derechos en su misión.

Según la mirada de los profesionales residentes, “Un residente debe tener….

  • Solidaridad
  • Ayuda/Colaboración/Cooperación
  • Observación/Atención/Escucha/Comprensión
  • Alegría/Amabilidad/Cordialidad
  • Amor al prójimo y a la profesión/Amistad
  • Responsabilidad/Predisposición
  • Puntualidad/Orden
  • Sabiduría/Especialización/Superación/Progreso
  • Realismo/Conciencia
  • Docencia/Capacitación
  • Autocuidado (Hobbies/Gimnasia/Deporte)
  • “Open Mind”/Actitud/“Aguante”/Fortaleza




La Residencia y el Servicio que queremos ser debe tener…

  • Espacio físico más personalizado, más y mejor infraestructura.
  • Mayor número de instructores, compromiso de los médicos del staff y médicos de guardia.
  • Fomentar la Participación y Compromiso de todo el equipo de salud.
  • Cordialidad en el trato con el resto de los servicios, enfermería, laboratorio, rayos, etc.
  • Respeto y Ética Profesional.
  • Compañerismo y Respeto entre Residentes.
  • Sector administrativo competente.
  • Más y mejor tecnología y equipamiento.
  • Menor carga horaria para los residentes.
  • Inversión en trabajos de investigación y compensación económica para investigadores.
  • Actividades extra académicas con una formación multidisciplinaria y bilingüe de excelencia.
  • Respeto a los derechos de los pacientes.
  • Sueldo acorde al trabajo realizado.
  • Mayor asistencia social al paciente vulnerable.
  • Mejor comunicación y coordinación entre servicios hospitalarios.

"Más ruido hacen diez hombres que gritan que cien mil que están callados" José de San Martín


jueves, 14 de enero de 2016

¿Salud sexual en peligro?

¿Salud Sexual en Peligro?


   Desde hace algunas horas esta pregunta corre en las redes sociales y la verdad es que nos inquieta a quienes tenemos seguimiento de las políticas públicas en este sentido. Primero, como ciudadano, después como activista comunitario en VIH/sida y DDHH y por último como médico internista con formación social y comunitaria, siento la necesidad, más allá de cualquier militancia partidaria -que dicho sea de paso, no la tengo- de advertir la importancia de la continuidad del Programa de Salud Sexual y Procreación Responsable. 
   Por el momento, según publica el Boletín Oficial por Decreto 114/2016, se modificó la estructura del Ministerio de Salud de la Nación y no aclara cuál sería el destino del Programa de Salud Sexual y Procreación Responsable, como así tampoco lo hace con otros programas y direcciones.
Fuente: http://www.infoleg.gob.ar/infolegInternet/anexos/255000-259999/257759/norma.htm
   El Programa de Salud Sexual y Procreación Responsable tiene su origen en la  Ley 25.673 del año 2003 y su decreto reglamentario y sus objetivos son:   a) Alcanzar para la población el nivel más elevado de salud sexual y procreación responsable con el fin de que pueda adoptar decisiones libres de discriminación, coacciones o violencia; b) Disminuir la morbimortalidad materno-infantil; c) Prevenir embarazos no deseados; d) Promover la salud sexual de los adolescentes; e) Contribuir a la prevención y detección precoz de enfermedades de transmisión sexual, de VIH/sida y patologías genital y mamarias; f) Garantizar a toda la población el acceso a la información, orientación, métodos y prestaciones de servicios referidos a la salud sexual y procreación responsable; y g) Potenciar la participación femenina en la toma de decisiones relativas a su salud sexual y procreación responsable.  Establece por lo tanto: el trabajo intersectorial con los Ministerios de Educación (Educación Sexual Integral) y Desarrollo Social, la edad a la que se puede acceder las prestaciones garantizadas, las prestaciones que son obligatorias en el Programa Médico Obligatorio (PMO), el monitoreo y evaluación de las políticas, entre otros. 
“La Ley Nº 25 673 importa el cumplimiento de los derechos consagrados en Tratados Internacionales, con rango constitucional, reconocido por la reforma de la Carta Magna de 1994, como la Declaración Universal de Derechos Humanos; el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales; la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer; y la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño, entre otros.” Texto de Reglamentación de la Ley. 
   Resultaría un gran retroceso en materia de derechos y salud que se diera por tierra con los avances logrados y confío en que el Ejecutivo Nacional y el Ministro de Salud Dr. Jorge Lemus mantendrán su promesa de mantener los derechos adquiridos.
   Por último, resulta fundamental recalcar que cambiar el nombre – o mejor dicho “no llamar las cosas por su nombre”-,  desjerarquizar en un organigrama, disminuir el presupuesto o incluir necesidades particulares que requieren una atención específica en propuestas más amplias y genéricas son formas de invisibilizar y recortar estos importantes derechos garantizados por Ley 25673, a la población general y por sobre todo a nuestras mujeres.
   Con el compromiso diario de generar más salud, Dr. Carlos Fiorentino. 

martes, 1 de diciembre de 2015

#1D con más pena que gloria, día mundial del sida.

#1D: CON MÁS PENA QUE GLORIA por Carlos Fiorentino


A tres décadas de comenzada la epidemia que transformó la medicina, la sociedad, los vínculos, etc, debimos aprender a derribar mitos como la única forma de generar más salud, hablamos de una epidemia estabilizada y de tratamientos farmacológicos que aseguran mantener una calidad de vida aceptable a aquellas personas que viven con VIH. Hoy parecería que el problema sanitario se encuentra en aquellos que desconocen el diagnóstico y la idea de reforzar los testeos poblacionales parecen ser la estrategia que más rédito político da a los programas y direcciones de prevención. 


Debemos interpretar que sin abordar a las poblaciones tradicionalmente vulnerabilizadas y claves de la epidemia por más testeos que hagamos siempre vamos a tener al VIH para recordarnos las desigualdades que lo provocan, pues en la génesis de la epidemia está la desigualdad y la falta de derechos, desde los derechos más básicos como pueden ser el acceso al trabajo por parte de la población trans, la violencia de género que deja sin decisión a nuestras mujeres, la falta de educación sexual integral en las escuelas para las y los adolescentes, la falta de articulación con programas educativos y de salud, la falta de políticas territoriales que incluyan a diversos actores comunitarios como ONG's, escuelas, centros de salud o la ausente coordinación entre los diferentes niveles del sistema de salud, entre otros determinantes. 
Otro #1D con más pena, que gloria, muchas y muchos lucirán el lazo rojo y quizás busquen ignorar que en latino-américa hay 238 nuevas infecciones por día (10 por hora) y 5 muertes por hora relacionadas al sida según datos de ONUSIDA y en Argentina hay alrededor de 1500 defunciones anuales por esta causa.
Hay algo preocupante que puedo observar en mi labor diaria como médico internista del segundo hospital de mayor complejidad de la provincia de San Juan, por un lado llegan a nuestro internado pacientes con complicaciones graves y estadios avanzados de la infección por VIH, debido a que nunca se llegó a ellas/os con un mensaje de prevención efectiva, así muchas y muchos arriban con un gran compromiso de su salud y deterioro que podría haberse evitado, otros simplemente llegan para morir. Por otra parte, es duro saber que gran parte de las y los que mueren a causa de la epidemia son personas que recibieron su diagnóstico, y que ya sea por: intolerancia a los medicamentos, procesos de negación, falta de acceso a bienes y servicios y falta de una atención integral y seguimiento continuo enserio -equipos interdisciplinarios de seguimiento psicológico, trabajo social, nutrición, y médicas/os de diversas especialidades sensibilizadas/os por la temática- terminan engrosando las estadísticas de defunción.
Para ir finalizando quiero destacar que una de las primeras metas a llegar a cero -Algo que la pequeña Cuba ha logrado- por la disponibilidad técnica y de recursos que tenemos debiera ser la "transmisión vertical" (TV) -cuando la mamá transmite el VIH a su bebé-, pero lejos de esto la media nacional transmisión materno-infantil en Argentina es del 6% mientras que en la provincia de San Juan es del 20%. Sin lugar a dudas estamos fracasando como sistema de salud, como sistema educativo y como sociedad. 

"Es hora de romper silencios y dejar de guardar bajo la alfombra"

Los testeos no serán efectivos si no se trabaja con la sociedad civil y se realizan en las poblaciones más vulnerabilizadas. Las pastillas no serán efectivas si las personas que son diagnosticadas no son lo suficientemente contenidas por el sistema de salud y la sociedad para que las tomen. Los preservativos no serán usados si no hay un percepción de riesgo y necesidad de cuidado propio y ajeno que debe transmitirse en la escuela y la familia. Seguiremos hablando de VIH mientras como sociedad sigamos discriminando a las personas que viven con VIH.

Gracias al periodista Guillermo Juárez y su equipo de producción, en especial a Guillermina Cortéz, por la entrevista para el programa "En Primera Persona" que se emitió por Canal 8 San Juan en la que abordamos una mirada de la medicina social sobre el tema.

jueves, 19 de noviembre de 2015

El "cáncer" de la Salud Pública

El “arte de curar” requiere actualmente de esfuerzo continuo que más allá de los avances científicos y técnicos, nos ayude a ganar empatía, entendimiento y escucha de nuestros pacientes. Es nuestro deber como profesionales de la salud, cambiar el vetusto y reaccionario modelo biologicista, en busca de un modelo de salud que contemple los determinantes sociales, históricos, psicológicos y emocionales del proceso de salud y enfermedad.

Ya no se trata de llegar a un diagnóstico y consensuar pautas de tratamiento sobre una enfermedad, por el contrario, el desafío de los próximos años será hacer de los avances científicos algo sustentable y revertir la creciente tendencia mundial de que la salud sea posesión solamente de quienes puedan pagarla, en definitiva, el desafío es hacer de la medicina algo de personas al servicio de personas.
Nos tocará ser pilotos de tormentas en los años venideros, los costos en salud y la tendencia a la salud como un bien de mercado para unos pocos, harán que debamos asumir compromisos y ser creativos, pues la salud como derecho será algo que debemos anteponer frente a cualquier mezquindad. Así por ejemplo, en la actualidad, drogas como el Sofosbuvir que ha demostrado ser "curativo" y con los menores efectos adversos para el tratamiento de la Hepatitis C, se comercializa en EEUU con un costo de U$84.000 en su kit de 12 semanas, en el mejor de los casos que no deba usarse un tratamiento por 24 semanas (AR$ 1.6 millones!!! aprox.). Jeffrey Sachs en su artículo titulado “The drug  that is bankrupting America” (la droga que está quebrando a América) “según los investigadores de la Universidad de Liverpool, los costos reales de producción de Sovaldi (Marca Registrada de Sofosbuvir por Gilead) para 12 semanas de tratamiento están entre los 68 y 136 dólares” y que “la inversión de una década de investigación (12 millones de dólares) fue recuperada en unas pocas semanas de venta”, lo demás son escandalosas ganancias con el dolor y el padecimiento de millones de personas en el mundo.
Frente a lo más crudo del capitalismo salvaje y el neoliberalismo que no piensa en vidas humanas sino en números (siempre con pretensiones de ganar elecciones y con eslóganes de felicidad), una pequeña luz se vislumbra con la toma de decisión de los estados del Mercosur y UNASUR, ante la propuesta del Ministro de Salud, Daniel Gollan y el Ministro de Economía, Axel Kicillof, quienes promovieron la compra de medicamentos en bloque económico para lograr mejores precios frente a la imposición de las multinacionales farmacéuticas con excelentes resultados y asegurando precios más convenientes para toda la región. Este tipo de acciones se suman a otras, como la compra de “Viraday” genérico de “Atripla” (Tenofovir/Emtricitabina/Efavirenz), medicación de uso mensual para personas que viven con VIH, significando un ahorro de US$46 por pastilla (US$50 a US$4), que se traduce en un ahorro de millones de dólares para el país, no sin menor “pataleta” legal de Gilead.     
Una de las mayores ganancias de nuestra sociedad ha sido, además de la educación pública, el interpretar a la salud como un derecho básico y en ella el mayor exponente es nuestro sistema público de salud.
En el 2004 el sociólogo, López Artemio, decía que si en argentina vivieran 100 personas y hubieran para repartir $100 pesos, el 20% más rico se quedaría con $54 y el 20% más pobre solamente con $4, por otra parte, 48 personas (de esta argentina imaginaria de 100 personas) no tendrían otra cobertura sanitaria por fuera de la salud pública, el hospital, la salita... si fuésemos 100 las argentinas y argentinos, 3 serían profesionales universitarios y 2 analfabetos absolutos. Analizando este contexto, las y los médicos somos afortunados y la presencia del estado en nuestras vidas, es decir la sociedad en su conjunto, para hoy ser médicos especialistas nos exige una gran responsabilidad, parafraseando a Salvador Allende, que por cierto también era médico,  (Universidad de Guadalajara México, 1972), “para que termine esta realidad brutal, se requiere un profesional comprometido con el cambio social (…)y de profesionales que no busquen engordar en los puestos públicos”, por el contrario, necesitamos ser creativos para afrontar los desafíos de la valiosa salud pública de los años venideros y valientes para asumir las transformaciones necesarias, para crear un sistema de igualdad que con valores de justicia nos permita la tan anhelada equidad en salud.
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VER TAMBIÉN: "Médicas/os para el futuro de San Juan"  por Carlos Fiorentino, palabras en el acto de colación de especialidades médicas del Ministerio de Salud de San Juan. Centro Cívico, San Juan, Argentina.  

domingo, 15 de noviembre de 2015

Médicas/os para el futuro de San Juan


     El día 15 de Octubre del 2015 en la sala auditorio "Eloy Próspero Camus" del Cetro Cívico de San Juan se llevó a cabo la entrega de certificados de especialidad para los médicos residentes que concluyeron su formación de cuatro años en el sistema público de salud. El acto contó con la presencia del Ministro de Salud, Dr. Oscar Balverdi, la Jefa de Recursos Humanos del Ministerio de Salud, Dra. Stella Piscitello y Jefes de Zonas Sanitarias. Al menos curiosa fue la ausencia de otros representantes de ministerios y del ejecutivo provincial, más teniendo en cuenta la importancia del sistema de formación médica continua y el impacto que significan 70 nuevos profesionales especialistas en el ámbito de la salud sanjuanina.

        En el mismo tuve el honor de poder dirigirme a las y los egresados, las y los médicos del futuro sanjuanino y poder transmitir a mis colegas, los que creo deben ser nuestros ejes para nuestro desempeño futuro. A continuación transcribo y comparto el video de lo expuesto. Agradezco la atención y calidez con la que fueron recibidas mis palabras y las gratas devoluciones de las mismas.



 

San Juan 15 de Octubre del 2015
-Saludo a auditorio y autoridades-
Es un honor para mí poder dirigirme a ustedes colegas, a cuatro años de haber comenzado a cursar nuestra residencia médica, hemos ganado conocimiento que hace a una instancia particular del quehacer médico, pero lo que es más importante, hemos ganado las herramientas para desarrollarnos en el noble servicio de brindar salud. Es momento también de agradecer a nuestra familia y afectos por acompañarnos en este proceso siempre –Por “hacernos el aguante”-.  
 A lo largo de estos años hemos aprendido -seguramente estarán de acuerdo conmigo-, que el conocimiento médico siempre va un poco más allá y de que la necesidad de actualizarnos será una constante de ahora en más en los diferentes caminos que decidamos adoptar. Pero también hemos aprendido, de que la salud pública, con sus aciertos y desaciertos a lo largo de la historia es una de las grandes conquistas sociales de nuestro país, que estamos llamados a cuidar, defender y mejorar. Necesitamos ser creativos, para afrontar los desafíos de la valiosa salud pública de los años venideros, y valientes, para asumir las transformaciones necesarias, para crear un sistema de igualdad que con valores de justicia nos permita la tan anhelada equidad en salud.


Estamos llamados a generar un sistema de salud más justo y equitativo donde la interdisciplina, el trabajo en equipo y la revisión crítica de nuestras prácticas parecen ser las respuesta más apropiadas para brindar salud. Deberemos erguirnos como nuevas médicas y médicos capaces de comprometernos con el otro y con la sociedad.
A lo largo de estos años de formación han estado a nuestro lado grandes colegas que fueron capaces de brindar conocimiento y compartir saberes de forma desinteresada, muchas de ellas y ellos han marcado en nuestra práctica y una impronta para toda la vida. No puedo dejar de mencionar en particular al Dr. Jose Massa, un fanático de las trincheras hospitalarias que ha conjugado docencia y guía al observar de forma detenidas nuestras capacidades personales y profesionales.
Gracias a ese guía, quien me dejó un folleto informativo y me sugirió me gustaría y luego por la insistencia que me caracteriza -y que ya muchos conocen-, pude hacer en simultáneo con mi residencia de Clínica Médica y de forma “ad honorem”la formación de posgrado en Medicina Social y Comunitaria, como verán al menos en lo personal, este paso por este sistema de residencias me ha permitido desarrollar sueños y darle forma a los que vendrán.
Hace unos meses decidí tomar, como muchas y muchos de ustedes un nuevo compromiso, el de retribuir parte de lo recibido y asumir gracias al apoyo de mis colegas la jefatura de residentes. Desde allí decidimos construir una experiencia inédita de talleres mensuales que sirvan para el fortalecimiento del equipo de trabajo y revisar nuestras prácticas a la luz de un nuevo paradigma basado en los derechos humanos, los de nuestros pacientes, sin olvidar los derechos de las y los profesionales de la salud, que necesitamos de un sistema más humano y que contemple nuestras particularidades. Es que no se trata de ser iguales, si no construir el igual derecho a ser diferentes donde cada una y uno desde su lugar pueda demostrar sus potencialidades.
En los objetivos planteados para esta experiencia está la capacitación en nociones de trabajo en equipo, gestión, planificación, interdisciplina, interculturalidad, género, diversidad, discapacidad, legislación, etc. promoviendo la práctica de la reflexión grupal, como dijo Levinas “Yo no soy el otro, pero necesito del otro para ser yo”… Si todo marcha como lo planeado esta experiencia podrá estar sistematizada e informada para incorporar a más residentes luego.
Queridas y queridos colegas, somos jóvenes y dicen que la revolución es innata a la juventud, es hora de asumir desafíos, es hora de ser partícipes de los cambios y de trabajar con otros para lograrlos, seamos la generación que marque la diferencia pero para ello debemos ser comprometidos agentes de cambio.
Sin lugar a dudas, estos cambios no serán posibles sin una revalorización de la  trabajadora y el trabajador de la salud por parte de las diferentes políticas de estado, pero como dijo Ginés González García “Es imposible producir cambios, sin que las personas adquieran convicciones y nuevos conocimientos que sustenten nuevas actitudes... los verdaderos cambios se registran a nivel de la conciencia y las actitudes de las personas”.

Queridas y queridos colegas, éxitos en esta nueva etapa y nos vemos allí al servicio de nuestra gente. Muchas Gracias.
Dr. Carlos Fiorentino 

domingo, 4 de octubre de 2015

VIH y Estigma Mediático

En las últimas horas Fundación Huésped, decidió publicar en su Fans Page de Facebook una campaña Francesa del 2004, que muestra a Superman y a la Mujer Maravilla muriendo al parecer por sida en una cama de hospital y lo acompañó con la desafortunada frase “Este Fin de Semana no te hagas el superhéroe.  Acordate que el VIH afecta todos por igual. Cuidate, usá preservativo”, lo que desató gran polémica en las redes sociales. Finalmente el episodio terminó con la remoción del post y el pedido de disculpas por parte de Leandro Cahn -Hijo del Médico Infectólogo Pedro Cahn- quien desempeña funciones como Director de Comunicación de dicha Fundación.



En la mayoría de las argumentaciones que leí, se interpretaba que en la imagen “de forma desafortunada” se intenta prevenir a través del “miedo” y que ya no concuerda con la etapa actual de la epidemia, donde estas imágenes de muerte,  no coinciden con el aumento de expectativa de vida de las personas que viven con VIH gracias al advenimiento del tratamiento antirretroviral. Si bien el argumento es sólido y válido, lo cierto es que lamentablemente los diagnósticos tardíos y la falta del hábito médico y poblacional de realizar con frecuencia el test de VIH hacen que sigamos viendo este tipo de estadios avanzados de la infección en los internados de los hospitales de nuestro país. No podemos negar que la muerte y las complicaciones graves de la infección por VIH son moneda frecuente y que estamos muy lejos de haber resuelto el problema como muchas veces las voces oficiales nos quieren hacer creer. Ahora bien, creo lo más valioso es adentrarnos en los significados y representaciones sociales de estas imágenes porque contentarnos con el último párrafo sería bastante reduccionista, me pregunto entonces ¿Qué representación social sustenta la “vigencia” de tal repudiable campaña de prevención? Sin lugar a dudas, el prejuicio.

De la frase “no te hagas el superhéroe”, se desprende el prejuicio de que quienes viven con VIH son personas “temerarias” es decir personas osadas o arriesgadas, que evidentemente no tienen cuidados de si mismos. Es decir se refuerza la idea de que quienes viven con VIH son “culpables” y sus “conductas desmedidas de superhéroes” los lleva a dónde están. La discriminación comienza a tomar fuerza en la imagen y ese “otro” enfermo, “despreciable”, “el que nadie quiere ser”, refuerza los estereotipos que dejan sin trabajo, empujan a la depresión o al suicidio a quienes reciben un diagnóstico positivo. La campaña francesa  ignora que hay niñas y niños que nacieron con VIH, hombres y mujeres que lo adquirieron por ser víctimas de violencia sexual, personas que no tuvieron acceso a educación sexual, o sin más, no supieron, no quisieron o no pudieron usar preservativo ¿Quién puede culpar a alguien por no haber usado alguna vez el preservativo?, Nadie.

Hace unos años el Programa Provincial de sida de la Provincia de San Juan, invitaba a hacerse el test en una publicidad con imágenes en blanco y negro de rostros de jóvenes en una fiesta y divirtiéndose que aparecían y desaparecían por un flash intermitente, con una música un tanto tétrica y donde una voz en off preguntaba “¿Conoces el pasado de tu pareja?, Hacete el test del sida”. Otra vez, pareciera que el VIH es fruto de un “pasado oscuro”, una vida “desordenada” y “promiscua”, así este tipo de campañas refuerzan la creencia popular y la discriminación sobre quienes viven con VIH.

Para poder entender la dinámica, que sucede si para prevenir embarazo adolescente colocamos a una joven evidentemente embarazada vestida de mujer maravilla y le colocamos la leyenda “Este Fin de Semana no te hagas la superhéroe. Cuidate, usá preservativo”, sería un tremendo disparate y sumamente lesivo de las jóvenes y derechos de la mujer, asumimos el discurso social que dice “se embarazan porque quieren” o “Hubieras cerrado las piernas” o tantas otras afirmaciones discriminatorias y estigmatizantes.  Y si la imagen fuera una mujer muriendo de cáncer de mama en una cama e hospital y dijera: “no te hagas la superhéroe. Cuidate, hacete una mamografía al año”, sin duda la falta de ética y el desprecio por la vida que tienen implícito este tipo de campañas de “temor” es atroz.

Hoy intentamos avanzar a la plena integración de las personas con VIH, ya que se ha convertido en una patología crónica, esto obliga a redoblar los esfuerzos de las y los comunicadores para prevenir sin atentar contra los derechos de las personas que viven con VIH y de una vez por todas acabar con esta epidemia de discriminación.