lunes, 30 de junio de 2014

VIOLENCIA EN ADOLESCENTES Y 8 AÑOS SIN LEY

Es difícil comenzar un artículo de opinión a las pocas horas de tan macabro acto de violencia que ha tomado estado público en la provincia de San Juan, pero me veo movilizado en lo personal, como ciudadano, como médico,  como activista en Derechos Humanos y como representante de juventud(es).

Sin entrar en mayores pormenores, pero sin ninguna intención de minimizar los hechos, por el contrario, para poder proteger a la víctima es que me limito a relatar lo que según fuentes periodísticas sucedió: una menor de 15 años fue sometida a múltiples vejaciones por un grupo de varones, también menores, mientras compartían una reunión privada y esta permanecía en estado de inconciencia por el uso de sustancias de abuso, probablemente, alcohol. El hecho fue registrado a modo de hazaña y compartido por las redes sociales por los victimarios con una rápida viralización y acusaciones cruzadas.

Sin lugar a dudas estamos frente a un acto que denigra la “humanidad” de la víctima y atenta contra sus derechos básicos, pero que también atenta contra los supuestos victimarios, sus familias, colegios, etc., en definitiva deshumaniza al orden social sanjuanino dejando al descubierto una trama de violencias simbólicas y concretas en los discursos y prácticas dominantes y una incapacidad para afrontar los problemas de las y los jóvenes y mucho menos contenerlos.

Si damos un vistazo rápido parecería que estamos frente a un caso de bullying o acoso escolar en el cual la violencia sistemática, repetida y el desequilibrio de poder entre los involucrados por poco no termina en muerte. Además, se han podido rastrear elementos de acoso cibernético o ciberbullying a través el uso anterior de las redes sociales para denigrar a la víctima. Por otra parte también se puede encuadrar en un claro caso de violencia e género, donde varones atacan a una mujer otra vez haciendo uso de la asimetría de poder y de un acervo cultural que parece legitimar estos actos basados en una cultura patriarcal y machista. Para finalizar, la discriminación fundamenta las atrocidades  y al parecer se  “lo tenía merecido por gorda”. Ahora bien, podemos rasgarnos las vestiduras sobre el tema puntual –el árbol, que tapa el bosque- y pronto veremos múltiples organismos de gobierno generando campañas de “No a la violencia”, “no al Bullying”, o novedosos trillados planes de contingencia de Educación sin ninguna evaluación a largo plazo, medición de impacto o efectividad proba. Así que esta vez, lo políticamente correcto, como la mayoría de las veces, no va a alcanzar, y será solo un golpe de efecto para pasar el salto, salvar algunas cabezas, dejar dormir a otras y negociar alguna que otra norma “moralina” que a los sanjuaninos nos encanta enunciar.

En este contexto, aparece una sociedad donde algunos medios de comunicación no han tenido prurito en mostrar las imágenes de la menor, nombrarla al igual que a los victimarios; padres que salen a “tapar” los actos de sus hijos muy lejanos a cualquier autocrítica;  instituciones educativas que perpetúan el silencio, el mismo que hay en sus aulas sobre los temas que están afectando a nuestros jóvenes; profesionales y público general que usan palabras como “maricones que deberían usar pollerita –en referencia a los agresores-” o propuestas de “linchamientos”, “denigraciones públicas”, “venganzas” y hasta  “pena de muerte” pareciera y permitiéndome un desliz que “muerto el perro, se acaba la rabia” y volvemos a lo que nos interesa, el mundial de fútbol 2014. De todas las afirmaciones anteriores, podríamos hacer un texto sobre como atentan contra cualquier orden social que desee basarse en el respeto del otro y los Derechos Humanos, simplemente se trata de que “el fuego no se apaga con fuego” y la violencia no se combate con más violencia (por si hay alguien distraída/o leyendo, aclaro, que no justifico ninguna agresión ni la minimizo, simplemente advierto que la violencia nunca puede ser la solución).
   
Me voy a tomar la osadía de analizar solamente una frase de las tantas escuchadas en el día de hoy, la que considero la más simbólica  “hemos perdido valores, en mi época les decíamos maricones y se les regalaba una pollerita a los que hacían esto” -sentenció una profesional del área de Adolescencia del Hospital Rawson en una nota radial en un programa del medio día-. Al principio (cuarto párrafo)  describía la violencia en el acto, la llamaba el árbol y ahora esta frase describe el bosque. “Maricones” término futbolero si lo hay, pone al descubierto la homofóbia enquistada en nuestra sociedad e instituciones, donde más allá de avances legislativos, el otro de diferente preferencia sexual sigue siendo víctima de ataques y portador de supuestos, porque en la frase se asemeja a un delito. Por otra parte “regalar una pollerita” prenda que simboliza a la mujer, al menos en nuestra cultura, sentencia que para “corregir” a alguien mediante la humillación hay que darle una prenda de mujer, partiendo a priori que ser mujer es ser menos o sus prendas lo son. Vemos como la respuesta “adulta” o de las instituciones promueve la violencia de género, la homofóbia, discrimina y sin lugar a dudas no hace más que reafirmar una cultura patriarcal que nos lesiona como sociedad.

La solución obviamente no es rápida pero ya hemos perdido mucho tiempo. El 4 de Octubre del 2006 se sancionó la Ley Nacional de Educación Sexual Integral N° 26.150, ya han pasado 8 años. Hace 8 años la víctima y agresores tenían aproximadamente 7 años, es decir, estaban comenzando la edad escolar. ¿Qué habría cambiado? Seguramente mucho, ya que les habríamos permitido a los chicos en edad prescolar conocer su propio cuerpo, la importancia del mismo, respetar el del otro y los límites que existen en el lenguaje corporal previniendo abusos y dándoles herramientas para denunciar y actuar ante posibles actos de tan aberrante naturaleza. Les hubiéramos permitido durante su escuela primaria, reflexionar sobre los vínculos con el otro, el respeto que se merece, generando inclusión ante lo diferente y promoviendo la igualdad de los géneros. En su secundaria, les habríamos permitido saber lo importante del cuidado de la salud sexual, para vivir una sexualidad plena, evitando enfermedades de transmisión sexual y previniendo el embarazo adolescente, drogadicción y sentando las bases para generar una familia de poderes equilibrados en los roles maternos y paternos. En fin, esas son algunas de las cosas que no hemos dejado ver a nuestros chicos y chicas y seguimos sin dejar hacerlo. Seguimos negando los Derechos Sexuales y Reproductivos de nuestros jóvenes y adolescentes.

En el 2011 durante el III Congreso Nacional de sida, celebrado en nuestra provincia, del que tuve la oportunidad de participar de su Comité Organizador,  al término de la ceremonia inaugural, en el Auditórium Juan Victoria junto a un gran amigo y luchador por Derechos Humanos el Sr. Hernán Aguilar, decidimos acercarnos al Sr. Gobernador José Luis Gioja (Ver foto) y consultarle “¿Por qué no se aplica la Educación Sexual Integral en nuestra provincia?” Nos respondió: “Es difícil, hay presiones…hay presiones” (acompañada de su familiar palmada en el hombro). Ante esto, Hernán, redobló la pregunta y le dijo: “¿De quién Sr Gobernador?,¿Quién lo puede presionar habiendo ganado por el más del 60% de los votantes?” ante un cruce de miradas sin mayor respuesta, insistió Hernán:  “¿Los sectores eclesiásticos?”. Ya casi subiéndose al coche oficial y con más interrogantes que respuestas le dije “Sr. Gobernador acá está la sociedad civil, las organizaciones que trabajamos el tema desde hace años, estamos dispuesto a apoyarlo para que de una vez por todas se implemente la Educación Sexual Integral en las escuelas” y se terminó aquella charla –cosas que uno no olvida, pocas veces se logra llegar con un reclamo de estas características-.

Sr. Hernán Aguilar, Dr. Carlos Fiorentino: "Sr. Gobernador José Luis Gioja, ¿Por qué no se aplica la Edecación Sexual en San Juan?"  -Foto tomada por Fernando Espagnuolo- 

Tal vez el principio de la solución ya está en nuestras manos hace rato, es hora de librarnos de cualquier hipocresía, de darnos cuenta como sociedad que mirar para el otro lado no nos sirve, de que negar derechos siempre tiene sus consecuencias, de que no hablar de ciertas cosas retroalimenta un círculo vicioso, de que negar la Educación Sexual Integral deja a nuestro futuro librado a ser víctimas de abuso, a contenidos erróneos de la TV e internet, al embarazo adolescente, al VIH/sida, etc.

Según el informe elaborado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y titulado Health for the world’s adolescents (14/05/2014), la depresión es la principal causa de enfermedad y discapacidad entre los adolescentes de ambos sexos de edades comprendidas entre los 10 y los 19 años. Las tres principales causas de mortalidad entre los adolescentes a nivel mundial son los traumatismos causados por el tránsito, el VIH/sida y el suicidio. Se estima que en 2012 fallecieron 1,3 millones de adolescentes en todo el mundo. El informe, también reúne, toda la gama de cuestiones de salud que afectan a los adolescentes, entre las que cabe mencionar el tabaco, el consumo de alcohol y drogas, el VIH, los traumatismos, la salud mental, la nutrición, la salud sexual y reproductiva, y la violencia.
Sr. Gobernador es hora de implementar una Educación Sexual Integral, sin concesiones retrógradas, que permita generar una sociedad basada en el respeto irrestricto de los derechos de todas y todos.
Sr Gobernador, vuelvo a reafirmar el compromiso del 2011 en aquella charla informal, sepa que las organizaciones de la sociedad civil que abordamos la problemática de jóvenes estamos dispuestas a colaborar.  
Yo no soy más cómplice de la violencia.

Dr. Carlos Fiorentino
Medicina Clínica – Medicina Social y Comunitaria
Activista Comunitario de VIH/sida y DDHH
Sociedad Argentina Interdisciplinaria de sida –SAISIDA-
Red Argentina de Jóvenes y Adolescentes Positivos –RAJAP-
Red Latinoamericana y del Caribe de Jóvenes Positivos –J+LAC-

domingo, 22 de junio de 2014

“Poner Fin”: al maltrato físico y psicológico

El jueves 12 de junio estuvimos junto a las/os chicas/os del ProPAA, reflexionando sobre el maltrato físico y psicológico, estamos dispuestos a ponerle fin a la violencia en la escuela y en nuestra comunidad.




El maltrato físico y psicológico (1)


El Comité de los Derechos del Niño define el castigo corporal o físico como todo castigo en el que se utilice la fuerza física y que tenga por objeto causar cierto grado de dolor o malestar, aunque sea leve. El castigo corporal es siempre degradante. También hay muchas formas de castigo que no son físicas, pero que son igualmente crueles y humillantes. Entre éstas se cuentan los castigos en que se menosprecia, se humilla, se asusta, se amenaza o se ridiculiza al niño.
El castigo físico o corporal tiene graves consecuencias en la salud mental y física de los menores y ha estado vinculado al lento desarrollo de las aptitudes sociales, la depresión, la ansiedad, el comportamiento agresivo y la falta de empatía o atención hacia los demás.  Además, impide que los niños aprendan a reflexionar de modo crítico, a tomar decisiones morales adecuadas, a cultivar el control de sí mismos y a reaccionar ante las circunstancias y frustraciones de la vida de forma no violenta. Ese tipo de castigo muestra a los niños que el uso de la fuerza, ya sea verbal, física o emocional, es aceptable, especialmente cuando se dirige a personas más jóvenes y débiles. Esa sanción da lugar a un mayor número de incidentes de acoso y a una cultura general de violencia en las escuelas.(1) Poner Fin, UNESCO 2007

El proyecto “Poner Fin a la Violencia” 

“Poner Fin a la Violencia” es un proyecto interinstitucional del Centro de Atención Primaria (CAPS) V° Constitución -Pocito, San Juan. Argentina- y de las docentes del Programa Provincial de Alfabetización para Adultos (ProPAA) que funciona en la Escuela Las Hornillas de Pocito. Además cuenta con la colaboración de la Asociación AEqualis, que trabaja en Derechos Humanos y  se enmarca en la estrategia “Poner Fin a la Violencia en la Escuela” de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
Esta iniciativa es parte del Programa Nacional de Médicos Comunitarios del Ministerio de Salud de la Nación e incluye el apoyo de la Universidad Nacional de San Juan, el Ministerio Salud Pública y Ministerio de Desarrollo Humano de la Provincia de San Juan.

sábado, 7 de junio de 2014

EL DESAFÍO: “Poner fin a la violencia”

“Poner Fin a la Violencia” es un proyecto interinstitucional del Centro de Atención Primaria (CAPS) V° Constitución -Pocito, San Juan. Argentina-, a través del Programa de Médicos Comunitarios, y de las docentes del Programa Provincial de Alfabetización para Adultos (ProPAA) que funciona en la Escuela Las Hornillas de Pocito. Además contamos con la colaboración de la Asociación AEqualis, que trabaja en Derechos Humanos y  se enmarca en la estrategia “Poner Fin a la Violencia en la Escuela” de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
“Son muchos los factores que determinan la violencia en la escuela. Entre ellos figuran las distintas concepciones culturales de la violencia, los factores socioeconómicos, la vida familiar de los estudiantes y el entorno externo de la escuela.” UNESCO, 2007
Las chicas y los chicos del ProPAA, tienen en su mayoría entre los 12 y 17 años de edad y por diversas razones completan sus estudios en turno vespertino. Inmersos en una zona conflictiva donde la violencia es parte de su día a día, expresan en su comportamiento escolar el resultado de violencia doméstica, de género, sexual, maltrato, violencia externa y adicciones. Por ello surge la necesidad de generar espacios de reflexión que permitan ver a los chicos otra realidad diferente a la que experimentan en la cotidianidad y obliga a las instituciones formales –salud y educación- y no formales –ONG, comunidad-  a generar estrategias de abordaje multidisciplinario conjunto.  En este contexto, apostar a las nuevas generaciones a generar una comunidad con menos violencia, es el desafío.

El Proyecto Interinstitucional  “Poner Fin a La Violencia”

Se gestó gracias a la activa participación e interrelación de las docentes Graciela y Claudia Carrizo (ProPAA Esc. Las Hornillas) y el equipo del CAPS V° Constitución (Dres Ester Mallea y Carlos Fiorentino,  Lic Lucía Sosa, Lic. Mariela Diaz y la Agente Sanitario María Diaz). Además se sumó la colaboración de la Asociación AEqualis y su cuerpo técnico.

El planteamiento integral e interdisciplinario se fundamenta en un enfoque de la educación basado en los derechos humanos. “Un enfoque basado en los derechos fomenta el acceso a la enseñanza y la participación en ella, pues favorece la integración, la diversidad, la igualdad de oportunidades y la no discriminación.” UNESCO, 2007

Cuenta con módulos quincenales que abordan temas como: el castigo físico y psicológico, el acoso o “Bullying” escolar, la violencia sexual y por razones de género, la violencia externa (bandas, situaciones de conflicto, armas y peleas), alcoholismo y drogadicción. Contempla el trabajo de las temáticas en el aula por parte de las docentes y una clase taller donde confluyen los diferentes sectores (salud, escuela, ONG y comunidad). Se propicia que las chicas y chicos generen su propio material y expongan sus reflexiones completando el acto pedagógico.



Antecedentes del  Proyecto

La planificación estratégica 2014 para el Centro de Atención Primaria "Villa Constitución" de Pocito es fruto del diagnóstico participativo realizado durante el 2013 y busca un abordaje comunitario y multisectorial de los problemas de salud.

EL abordaje estratégico 2014 tiene como objetivo general “Fortalecer el tramado social mediante vínculos de colaboración entre la comunidad y las instituciones formales (centro de salud, escuela, municipio, etc.) en un espacio común de trabajo como son los espacios públicos”. “Poner Fin a la Violencia” complementa a otras iniciativas, ya en marcha, como las “Caminatas Saludables”.
(Ver: http://www.saludyparticipacioncomunitaria.blogspot.com.ar/2014/04/caminamos-para-encontrarnos.html)

Esta iniciativa es parte del Programa Nacional de Médicos Comunitarios del Ministerio de Salud de la Nación e incluye el apoyo de la Universidad Nacional de San Juan, el Ministerio Salud Pública y Ministerio de Desarrollo Humano de la Provincia de San Juan. 

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El Acoso  o “Bullying” Escolar


Un estudiante sufre de acoso cuando es objeto, repetidas veces a lo largo del tiempo, de un comportamiento agresivo que le causa intencionalmente heridas o malestar por medio del contacto físico, las agresiones verbales, las peleas o la manipulación psicológica.
El acoso supone un desequilibrio de poder y puede abarcar la burla, la provocación, el uso de apodos hirientes, la violencia física o la exclusión social. El acosador puede actuar solo o dentro de un grupo de pares. El acoso puede ser directo, por ejemplo, cuando un niño exige a otro dinero o pertenencias, o indirecto, como en el caso en que un grupo de estudiantes difunde rumores sobre otro. El acoso cibernético es el hostigamiento por medio del correo electrónico, los teléfonos celulares, los mensajes de texto y los sitios Web difamatorios. Los niños pueden ser más vulnerables al acoso cuando sufren de discapacidades, manifiestan una preferencia sexual distinta a la de la corriente mayoritaria o proceden de un grupo étnico o cultural minoritario o de un medio socioeconómico determinado. A veces el acoso da lugar a agresiones físicas que provocan la muerte.

CONSECUENCIAS:

Tanto para el acosador como para el estudiante que sufre el acoso, el ciclo de violencia e intimidación conduce al aumento de las dificultades interpersonales y a la disminución del rendimiento escolar. Los estudiantes que son víctimas de acoso tienen más probabilidades de sentirse deprimidos, solos o ansiosos que sus compañeros y su autoestima es baja. A menudo los acosadores actúan de modo agresivo debido a la frustración, la humillación o la ira y en respuesta al ridículo social.

Fuente: Poner Fin a la Violencia en la Escuela. UNESCO 2007

sábado, 31 de mayo de 2014

Jóvenes VIH Positivos en San Juan (Argentina)

Navegando en la web me encontré con este video que hoy les quiero compartir, se trata de una nota para un canal de televisión local en donde presentábamos, desde AEqualis Cultura Diversa, una iniciativa dirigida a jóvenes que viven con VIH, gracias a todas y todos quienes, en ese momento, brindaron su apoyo y me permitieron hacer crecer ese sueño. 
"El grupo de pares de “Jóvenes Positivos de San Juan” nace en la necesidad de generar un espacio de intercambio de experiencias, apoyo y contención para las y los jóvenes que vivimos con VIH/sida en San Juan, Argentina." 
Hace un año comenzaba a tomar forma el primer grupo de pares de jóvenes y adolescentes en San Juan, hoy es una realidad. Un grupo autónomo integralmente conformado y dirigido por jóvenes que viven con VIH integrante de la "Red Argentina de Jóvenes y Adolescentes Positivos" -RAJAP-


"Jóvenes Positivos San Juan" es una organización de la sociedad civil, sin fines de lucro, dirigida íntegramente por y para jóvenes que viven con VIH/sida. 

Conocé más en: http://jovenespositivossanjuan.blogspot.com.ar/

PD: "Portador de VIH", repetía el periodista durante la nota. Al finalizarla le pedí algunos segundos para explicarle que preferimos hablar de "Personas que Viven con VIH/sida" (PVVS), en pos de humanizar el discurso biomédico (caído en desuso) y desestigmatizar poniendo en primer lugar a la persona y sus derechos. Las palabras, sin dudas, crean realidad y es nuestra responsabilidad custodiarlas. El periodista fue muy amable y recibió el aporte. Al fin y al cabo se portan objetos y las personas vivimos con enfermedades. ;)    

sábado, 3 de mayo de 2014

Todxs somos importantes

El miércoles 30 de abril en la Escuela “Las Hornillas” de Pocito se llevó a cabo un taller participativo en el marco del plan estratégico del Centro de Atención Primaria de Salud V° Constitución, que busca mejorar las condiciones de vida de los habitantes de la zona haciendo especial hincapié en la prevención y promoción de salud. Esta iniciativa forma parte del Programa de Médicos Comunitarios y cuenta con el aval de la Universidad Nacional de San Juan, Ministerio de Salud Pública y Ministerio de Desarrollo Humano.


La ocasión reunió a la comunidad educativa, docentes y alumnas/os, del Programa Provincial de Alfabetización de Adultos (ProPAA), los médicos comunitarios Carlos Fiorentino y Ester Mallea y contó con la cooperación de la Asociación AEqualis Cultura Diversa en sus integrantes Yesica Nivas; Andrés Aballay y Emanuel Ponce.



Durante la jornada, a partir de la proyección de spots y cortos de prevención, se buscó sensibilizar a las y los participantes sobre las problemáticas más urgentes de la población joven y adolescente, como así también, se invitó a la producción de sus propios contenidos audiovisuales (fotos y videos) para relatar los principales problemas que viven día a día en su comunidad. De esta forma,  comienza una nueva etapa de fortalecimiento  y acción conjunta entre escuela, centro de salud, ONG y la comunidad. 

miércoles, 23 de abril de 2014

Las y los "casi" perfectas/os


Hay situaciones que me urgen escribir, este momento surge de esa implacable necesidad, por suerte traigo mi netbook y dispongo del tiempo suficiente como para no tener que enajenarme del deseo en pos de tal vez cumplir con alguna meta de la rutina.


Me encuentro viajando por una ruta argentina sin poder precisar exactamente el lugar, supongo en la provincia de Chaco ya que la última terminal en la que se detuvo el colectivo fue en la ciudad de Resistencia. No traje libros y además del camino o el constante movimiento de ir en el segundo piso del colectivo no tengo mayores distracciones. Como habitualmente sucede en este tipo de silencios y esperas me encuentro con mis recuerdos disparados por la añoranza de estar en ningún lado. En eso que transcurre la siesta luego del sandwich que sirvió por almuerzo, el auxiliar a bordo como parte de su rutina laboral me hace una propuesta (el claramente no lo sabe…solamente cumple con su trabajo), colocó una película llamada “Corazón de León”, si una argentina de Franccella.  Poca repercusión había escuchado de la misma, en fin “no debe ser muy buena” supuse.

No me gusta contar películas y mucho menos si no has tenido la oportunidad de verla, y la verdad es que no quiero contarla, es simplemente mi disparador para ponerme a escribir. En una de sus escenas se habla de alguien “casi perfecto”, siendo lo abyecto, indeseable, anormal, aberrante, insólito, desconocido, defectuoso, lo meritorio de un casi o mejor dicho cuasi, similar a algo, pero definitivamente incompleto. Uno de los personajes era abismado a superar lo “cuasi” humano para entender a otro como un igual que sea legítimamente amado. Se puso densa la cosa pensándolo así, tal vez por eso esta película no tuvo mayor repercusión, nos pone densos, en primera persona.

¿Quién o quienes somos las o los casi? O simplemente ¿Quién no lo es?, ¿El amor es una herramienta para superar diferencias o es simplemente lo que necesitamos creer?, se agolpan las preguntas y los cuerpos abyectos desfilan por mi mente. No ser deseado o deseable pone evidencia un sinnúmero de dictámenes sociales que atraviesan los cuerpos humanos, para por último, despojarlos de su humanidad relegándolos a la nada misma, a ser invisibles en la periferia de los gustos.
"No ser deseado o deseable pone evidencia un sinnúmero de dictámenes sociales que atraviesan los cuerpos (...)  relegándolos a la nada misma, a ser invisibles en la periferia de los gustos."
Es curioso los seres humanos hayamos inventado parámetros que nos cosifican y nos hacen perder de vista uno de los atributos más maravillosos de nuestra existencia, la diversidad. En este campo minado de normalidades acumulables hemos generado un jardín de excluidos y marginales que no son más que la trampa cotidiana de cualquier enfermedad.

Así los “casi” humanos de la modernidad son todos aquellos que se alejan de la norma y la lógica del capital. Las y Los bajas/os, muy flacas/os, muy altas/os, gordas/os, negras/os, pobres, sidosas/os, drogadictos/as, putas/os, tortas, trans, personas con discapacidad motriz o mental, viejas/os, extranjeras/os, etc. En fin una lista interminable de defectuosas/os que pordría completar varias páginas y no agrega ninguna novedad a quién me lea.

¿Podemos, deberíamos o simplemente es posible amar lo “casi” humano? Es entonces cuando un sentimiento que se muestra como uno de los más primitivos parece estar condenado a muchos sin respuestas ante una oculta trama de desigualdades y poderes que no deja expresar y simplemente se taponan en esta forma tan humana de amar.

¿Te puedo cuestionar amor? Acaso es posible amar lo humanoide, lo que no tiene forma de semejante pero sin lugar a dudas se parece… de forma sórdida aparecen frases como “el amor lo puede todo” o “no hay barreras para el amor”. Pero somos capaces de entregar un beso apasionado a una persona indeseable, si esa “no me gusta”. Podríamos besar a un pordiosero o seguiríamos en la hipocresía de la caridad y entregar lo que nos sobra, porque evidentemente poner en primera persona nuestra humanidad ante otros sería el faltante o la carencia.

De a poco se corre la cortina para empezar a al menos a sospechar que somos una manada de “casis”, incompletos y frustrados en nuestra naturaleza finita, mitad animal, biológicos, primitivos y básicos con otra mitad racional, perfectible, irreal, con vocación de plenitud pero inmersa en mediocridades creídas y aprendidas.

Soy un “casi” más que busca ser aceptado y amado, en fin “deseado” según Perlongher. Caer en un pantano de verdades puede comenzar por aceptar que no soy dueño de mis deseos y que estos no son más que un reflejo de las normas y dictámenes sociales. Nos exigimos para demostrar a la manada de “casis” lo imprescindibles que podemos ser  y lo único que logramos afirmar es cuan carente seguimos siendo. No nos enseñaron a ser completos, nos quieren fragmentados, temerosos de la muerte, temerosos del   “otro” a la vez que hipócritamente se nos exige amar.

Me encantaría amarte si así de novelita mexicana, creo sería más fácil, parece más fácil pero debería y deberías dejar de ser un paria, un casi, pero dudo que eso pase, al menos en este plano de cosas y lamentablemente no hay otro en el que pueda entenderme vivo, al menos bajo esta no forma cuasi humana que me otorgas y que te adjudico. Estamos tremendamente cagados, si, cagados. Sin principio ni fin, atrapados en un ”ni fu ni fa”. Pero insistimos en amarnos…

Amamos y pretendemos entendernos, pero el colectivo se detuvo, en un parador de la ruta, sube una mujer, ¿Será Catamarca? -me pregunto- ni idea, solo estimo que me quedan como 20 horas hasta mi destino. Sale el chofer y grita “¡no se peleen, una para cada una!”, creo escribía sobre el amor, pero me distraje a mirar por la ventanilla les estaba entregando las bandejas de sándwiches sobrantes del servicio a los pasajeros a un grupo de niñas y niños, estimo eran cinco, tenían hambre, el colectivo continúa su camino, miro uno de los chicos, ¿Nueve años? Me pregunto… mientras lo veo morder su sándwich.

Una “jauría” de “casis” hambrientos, esos que se alimentan de sobras y otro “casi” que los mira, de esos que viven gracias a los medicamentos y que viajan en un colectivo, bastante diferente de los “casis” que viajan en avión supongo, aunque nada parecidos a los que manejan la suya propia, pero que incompletos buscan ser aceptados en unas cuantas líneas de cocaína y fiestas elegantes. Nada que ver otros sándwiches, otros.

Aquí me acuerdo de todos mis amores que “casi” perfectos me regalan recuerdos, pienso en los nuevos que prometedores tienen faltantes concretos, -jajaj- el amor no es cosa de humanos, como tampoco es la vida que hemos creado, ni los colectivos, ni los otros, tampoco es cosas de dioses es simplemente una convención tranquilizante de incompletos.
"El amor no es cosa de humanos, como tampoco es la vida que hemos creado (...)"
El estigma de los “casis” los hace infelices y los habilita a generar más estigma a otros “casis”, el deseo no es libre, ni mío y el amor… el amor engendra el mismo abismo de los imposibles. 
Estamos cagados, si, cagados. 

Carlos Fiorentino

lunes, 14 de abril de 2014

LUNA ROJA DEL SIDA

“La plaga nos llegó como una nueva forma de colonización por contagio. Reemplazó nuestras plumas por jeringas y el sol por la gota congelada de la luna en el sidario” Loco Afán, Pedro Lemebel.

Esta madrugada del 15 de abril del 2014, un evento astronómico nos pone algo inquietos. Los medios de comunicación y eruditos en el tema dicen que una gran luna roja podrá verse en el cielo argentino y en gran parte de América. Se trata de un eclipse que tendrá lugar entre las 3:00 am hora local y se extenderá por varios minutos, 78 para ser exacto. El fenómeno despierta la inquietud de muchos y me incluyo y dicen la luna se vestirá de rojo por el cono de sombra que proyecta la tierra y el reflejo de la luz en la misma. Muchos han inventado historias a este evento, tal vez, porque la ciencia en esos momentos no podía explicarlo o simplemente porque decidieron hacer de ella un motivo, un momento o una reflexión.

Mi luna roja tiene ganas de hablar de luchas, de quienes no están, de quienes la pelean y de quienes la pelearán, aunque con la esperanza de que cada vez sean menos. Mi luna roja está teñida de sangre, como la de las antiguas escrituras, habla de VIH y de la epidemia que lleva más de 30 años entre nosotros. El rojo y su cinta fueron la forma de comunicarla, prevenir y recordar. Los 1 de diciembre, día de la respuesta internacional frente al VIH/sida, vestimos monumentos de ese color y hoy, tal vez ingenua o no, la luna elige vestir de ese color.

Un momento para recordar a todas y todos los que murieron en lo absurdo de la plaga, quienes la enfrentaron con hidalguía en momentos en los que el tratamiento era escaso o simplemente no lo había, la “peste rosa” parecía problemas de los “otros”, esos que el discurso dominante aborrecía pero eran buena excusa de colectas de la “gente bien” y lucrar en nombre del dolor. “Pobrecitos pecadores” decían mientras los templos se llenaban de los sollozos callados de madres y padres que preferían silenciar hasta sus propias conciencias con tal de que nadie los escuche y señale.

Poco a poco, la luna roja salió de la penumbra de la muerte y nuevos tratamientos farmacológicos dieron vida a lo inevitable, arrastrando el estigma a una condición, “vivir con VIH”.  Pero otra avalancha de nuevas oscuridades acecha los cuerpos, esta vez en manos de laboratorios que guardan celosamente las patentes de sus medicamentos fijando los precios en dólares, haciendo del “elixir” algo  inalcanzable para países subdesarrollados, la noche allí en esas latitudes sigue siendo impenetrable, donde la desinformación y la pobreza siguen siendo reinas.

El virus se propagó por el globo y como era de esperarse no con menos prejuicios. Pronto aquello reservado a prostitutas, adictos y homosexuales comenzó a generalizarse en la población, evidenciando que las enfermedades son cosas de seres humanos y que todas y todos lo eran. A diferencia de otros “males” este no distinguía raza, religión, color, preferencia sexual o clase social. Debimos pensarnos y repensarnos las y los médicos y asumir las culpas de discursos que no hicieron más que desprevenir a la sociedad que se creía inmune. Debimos repensarnos como sociedad y como mundo. En la actualidad entendemos, aunque solamente algunos países, que los derechos dan salud y mejoran las vidas de las personas.

Hoy la luna crónica da chances a los cuerpos intervenidos por la industria farmacéutica que promete “poner fin” a la epidemia y poco se pregunta de las desigualdades entre los países mas ricos y pobres, poco se pregunta de la no aplicación efectiva de una educación sexual integral para nuestros jóvenes, poco y nada habla de la prevención y la necesidad de fortalecer a quienes viven con el virus para que  no sean discriminados a la hora de ingresar a un trabajo por medio de los famosos test preocupacionales librados a un vació legal que hace su compulsiva y muchas veces inconsulta realización deje sin sueños a muchas y muchos.

La luna roja espero ilumine a quienes tienen capacidad de poner fin al dolor, la luna roja debe ser testigo de un cambio hacia un mundo que garantice los derechos de todas y todos. La luna roja ojalá te recuerde la necesidad de hacerte un test y el uso correcto del preservativo. La luna roja estará allí por 78 minutos, en ese tiempo habrá 78 nuevas mujeres jóvenes infectadas en el globo y durante las próximas 24 horas  400 personas contraerán VIH en América Latina…

Carlos Fiorentino
Médico, Activista Comunitario en VIH/sida y DDHH.
carlos_fiorentino@hotmail.com